Quiero que me miren con amor, que me abracen fuerte, que me vayan a buscar, que me pregunten qué soñé, si me siento bien, que me besen cuando no me espero un beso, que me agarren la mano y me guíen hacia dónde ir, que no se vayan, que me quieran así.
Son las 11 de la noche y te extraño como lo hice ayer a las 9 p.m. Y al igual que lo haré mañana a las 6 a. m. cuando me despierto sin saber nada de ti.